(EN)CIERROS
El curador no es importante. Uno hace el trabajo de conectar, de editar, de disponer, de montar una ficción verosímil. Lo que importan son las obras. Siempre he “trabajado” obras. Por eso hablo del Sistema Dittborn. He podido disponer de piezas, que corresponden a momentos específicos de producción, respondiendo a polémicas formales también específicas, en el seno de una escena. Todo sistema posee una historia de formación, que es la historia de adquisición de las habilidades, aptitudes, actitudes, herramientas, viajes, encuentros, lecturas, etc. La adquisición es otra forma de producción de si, como artista. Pienso en la primera obra reproducida, de Dittborn, el librillo de 20 x 21 cms, “20 jóvenes pintores chilenos”, editado en 1968 por Edith Pollner, diseñado por Nelson Leiva. Es una obra que podría ser calificada de informalista. La proto-pintura de un rostro. Dittborn ya se había ido, en 1965. Esta edición es de 1968. Lo incluyeron, estando fuera del ...