HUNOS




Todo comienza con los Hunos, cuando encuentro en la biblioteca del Instituto francés, a fines de 1979,  un libro de Jean-Pierre Faye, “ Le recit hunique” (El relato hunico). Un titulo extraño, inquietante, que mediante la adjunción de una letra inicial, da pie al comienzo de un proyecto literario. La adjunción de la letra “h” a una palabra producía un momento productivo que potenciaba la polisemia, a la vez que , de manera  concentraba la atención sobre un acontecimiento que obligaban a considerar aspectos no suficientemente tomados en cuenta en el proyecto inicial; a saber, el origen de un tipo de desplazamiento que cambiaría la faz de las naciones. Esta es una frase del abate Mably, citado por Faye, para dar cuenta del título, al incorporar el “relato de los Hunos”  como soporte de un enunciado singular, que cambiaría la faz de las nociones que sostenían, al momento, el concepto que tenia de la practica de escritura.  El paso de “nación” a “noción” habilitaba el traslado de una práctica de escritura a otra,  según la configuración orgánica en la que han sido forjadas; vale decir, en el campo de la teoría política, por un lado,  y en la zona de la deriva literaria, por otra. En el primero, tendrá lugar la producción del concepto practico de Estado-Nación, en el marco de los estudios académicos alternativos financiables; mientras en la segunda, toma cuerpo la letra de un discurso nuevo,  destinado a dar cuenta de una situación de transferencia compleja. Por esta razón he realizado la distinción entre “campo” y “zona”, buscando describir los rangos de nitidez que diferencian sus delimitaciones disciplinares. Así, Estado-Nación será un significante académico empleado para sostener una reflexión encubierta sobre las razones de una derrota política de proporciones, llegando, incluso, a sostener la hipótesis según la cual, Chile no habría alcanzado, todavía, el estatuto de un Estado-Nación (en forma). De ahí que, ante el reconocimiento de una incompletud máxima, la designación de zona sea de utilidad para determinar áreas de indeterminación analítica, que poseen una alta rentabilidad metodológica a la hora de reconstruir  dinámicas de transferencias, como es el caso de  nociones empleadas para intervenir en el campo de trabajo de la Nación, como objeto de un conflicto que remite a la falta de un Estado adecuada a su densidad simbólica. De modo que la zona, en su inespecificidad fronteriza permite la travesía y el cruce de interpretaciones que se acoplan al relato de Jean Pierre Faye,  a propósito de la cita que hace de la historia relatada por  el abate Mably. Esta consiste en una pequeña narración en  que unos Hunos, cazadores de cervatillos y amantes de historias de caza,  al perseguir una presa que huye a través de una ciénaga, deciden cruzarla, accediendo a un mundo desconocido.  Se apresuran en regresar para contarle a los otros las maravillas que acaban de descubrir. Y este relato, según el abate Mably,  inicia un desplazamiento de poblaciones que cambia la faz de las naciones.  Valga la repetición para habilitar los desplazamientos de palabras. Los Hunos, al regresar, elaboran redes de palabras que sostienen la impaciencia  de unos relatos que  provocan un  precipitado histórico que se transformara en la base del relato que condensa la novela  ARGEL, destinada a reconstruir el “relato hunico” de los becarios que se trasladan a Paris y Bruselas, en 1965, encarnando la epopeya socialcristiana. Regresan, al cabo de unos años,  portando en sus valijas un nuevo conocimiento que  transforma las nociones bajo la cuales se forja la pensabilidad de la historia política local.


Comentarios

Entradas populares de este blog

TALLER

KM104

PORTADA